Manifiesto en defensa de la Ganadería Extensiva y el Pastoralismo en España en el marco del Año Internacional de los Pastizales y el Pastoreo 


Este año 2026 conmemoramos el Año Internacional de los Pastizales y el Pastoreo. Los pastizales y las personas que los cuidan y manejan constituyen un patrimonio fundamental de nuestros territorios. A lo largo de generaciones, las comunidades pastoriles han contribuido, mediante el pastoreo y el conocimiento profundo del medio, a conformar y mantener nuestros paisajes, conservar la biodiversidad, favorecer la salud de los suelos y sostener la vida en el medio rural.

La ganaderı́a extensiva es el conjunto de sistemas de producción ganadera que aprovechan eficientemente los recursos del territorio con las especies y razas adecuadas, compatibilizando la producción con la sostenibilidad y generando servicios ambientales y sociales.

Desde hace miles de años, los rebaños y las personas que los han manejado han conformado nuestros ecosistemas y paisajes, tal y como los conocemos en la actualidad, siendo parte fundamental del cuidado del territorio, la conservación de la biodiversidad y la producción de alimentos diversos, sanos y de calidad. De la misma manera, contribuyen a la mejora de suelos y la prevención de incendios aportando múltiples e insustituibles beneficios ambientales y socioeconómicos que, a día de hoy, están en riesgo.

Reconocer su valor ambiental y social del pastoralismo implica, necesariamente, dignificar el trabajo de las personas ganaderas y pastoras y sus saberes, así como garantizar condiciones socioeconómicas y laborales que permitan la continuidad de su labor. 

A pesar de ello, las estadísticas son contundentes y nos muestran que en el conjunto de la Unión Europea se han perdido más del 20% de las explotaciones ganaderas en los últimos 10 años, con una reestructuración y tendencia constante del sector hacia sistemas cada vez de mayor tamaño y más industrializados.

La situación en España es aún más grave, con una pérdida progresiva que alcanza casi el 40% de las pequeñas y medianas explotaciones ganaderas, al tiempo que proliferan las macrogranjas en las que se hacinan animales y residuos, con gran impacto para el territorio y las personas que lo habitan.

No queremos dejar pasar la oportunidad que supone la celebración de este 2026 como Año Internacional de los Pastizales y el Pastoreo, para contribuir a frenar esta tendencia a perder los rebaños y a las pastoras y pastores que los crían y custodian. Por todo ello, reivindicamos:

  1. Una diferenciación clara del modelo de ganadería extensiva frente a otros modelos de producción animal que impactan el territorio. 
  1. El reconocimiento de las personas ganaderas y pastoras como profesionales cualificados con conocimientos altamente especializados, garantizando las condiciones económicas, laborales y sociales necesarias para que esta profesión sea una opción viable, digna y atractiva para las generaciones actuales y futuras.

  2. El reconocimiento del valor fundamental de los pastizales y de las personas que los cuidan y manejan a través de la ganadería extensiva, por su papel en la configuración de los paisajes y la gestión del territorio, la conservación de la biodiversidad, el mantenimiento de la salud de los suelos y por su potencial en la adaptación al cambio climático.
  1. Una Política Agraria Común que diferencie claramente los modelos extensivos y los vincule a pagos justos y suficientes para detener y revertir la actual desaparición de pequeñas y medianas explotaciones.

  2. La armonización del marco normativo para que sea coherente y coordinado entre territorios y sectores y esté adaptado a la pequeña y mediana escala.
  1. El reconocimiento de la movilidad ganadera como práctica esencial que requiere de una estrategia que coordine las políticas agrarias, territoriales y ambientales de forma coherente y armonizada, y que garantice la existencia de infraestructuras funcionales y dignas, la dotación de servicios sociales y el mantenimiento de una red de vías pecuarias equipadas adecuadamente y bien conservadas que posibiliten la actividad y reduzcan sus riesgos.
  1. La flexibilización de las normativas higiénico-sanitarias para que sean más ágiles, favorezcan la transformación artesanal, los usos tradicionales y fomenten una red empresarial acorde a las necesidades del sector productor y del consumidor local garantizando la seguridad y la soberanía alimentaria.
  1. La participación efectiva y directa del sector en el diseño, seguimiento y evaluación de las políticas y normativas.
  1. El establecimiento de herramientas de financiación y políticas públicas que favorezcan las producciones ganaderas extensivas y la comercialización de sus productos.
  1. Un acceso sencillo a canales de transformación y comercialización adaptados, relaciones comerciales respetuosas y precios justos que garanticen la rentabilidad económica de las ganaderías.

  2. La incorporación a los programas de formación reglada de veterinaria y agronomía el estudio de los sistemas ganaderos extensivos y pastoriles ligados y el concepto de “una sola salud”. Así como la capacitación y el acompañamiento continuo a profesionales del sector en materias como la adaptación al cambio climático, las enfermedades emergentes o la coexistencia con la fauna silvestre.
  1. El acceso a servicios públicos de calidad y políticas de desarrollo rural adecuadas que permitan mantener territorios rurales vivos, asegurando educación, sanidad, cuidado a la dependencia, transporte, conectividad, vivienda, comercio, cultura, empleo y oportunidades para desarrollar proyectos de vida vinculados al medio rural y a la actividad ganadera, con perspectiva de género y atención a la diversidad.

  2. La puesta en valor, protección y fortalecimiento del patrimonio social, cultural y ecológico del pastoralismo y la trashumancia, garantizando la continuidad de sus prácticas, conocimientos, paisajes e infraestructuras y su incorporación adecuada en los programas educativos.
  1. La protección, reconocimiento y la transmisión del conocimiento y los saberes vinculados a la ganadería extensiva y el pastoralismo como un legado insustituible, fruto de generaciones de experiencia, observación y adaptación al territorio. 


Para la consecución o acercamiento a todos los puntos descritos,
instamos al conjunto de las administraciones públicas y a la sociedad en general, a unir nuestras voces en el marco del Año Internacional de los Pastizales y el Pastoreo. Estamos ante una oportunidad histórica para situar el pastoralismo y la ganadería extensiva en el lugar que merecen en las políticas agrarias, ambientales, territoriales y climáticas.

Nuestro futuro y el de la ganadería extensiva no puede depender únicamente del esfuerzo de las comunidades pastoriles. Supervivencia y continuidad debe ser una responsabilidad colectiva y una inversión estratégica para el conjunto de la sociedad y nuestros pueblos vivos.


Fdo.: Secretaría Técnica de España del Año Internacional de los Pastizales y el Pastoreo




TU APOYO Y FIRMA SON NECESARIOS

Estas reivindicaciones sólo podrán avanzar si conseguimos sumar una voz amplia, colectiva y mayoritaria. Todas las personas y entidades que firmamos este manifiesto unimos nuestras voces para apoyar y visibilizar la importancia de los pastizales y de quienes los cuidan, así como de la ganadería extensiva y el pastoralismo en España.

Cuantas más personas y entidades nos unamos, mayor será nuestra capacidad para hacer que estas demandas sean escuchadas y atendidas. 




¡Comparte este manifiesto y sus reivindicaciones. Cada adhesión suma, cada apoyo cuenta!





¿Quiénes somos?

Casi 100 entidades entidades y colectivos apoyamos ya esta iniciativa, aportando nuestra experiencia, conocimientos, redes y compromiso con el manejo sostenible de los pastizales y el pastoralismo. Esta diversidad refuerza el alcance y el impacto del AIPP 2026 en nuestro territorio y permite construir una celebración plural, conectada con los territorios y alineada con los objetivos del Año Internacional de los Pastizales y el Pastoreo.